Carta de presentación corta: 3 ejemplos de menos de 160 palabras
Muchas ofertas piden una carta «breve», y muchas personas que seleccionan leen primero solo las cinco primeras líneas. Las tres cartas de abajo tienen menos de 160 palabras cada una y conservan lo que importa: la tarea, una prueba y la disponibilidad.
Las empresas son ficticias. Cuenta las palabras cuando termines la tuya: si pasa de 200, ya no es corta.
Ejemplo 1: un empleo sin titulación específica
Ale lleva tres años en preparación de pedidos y presenta su candidatura a un puesto de almacén en turno de noche en una empresa de mensajería de Getafe.
Por qué funciona esta carta
Bastan dos párrafos porque cada frase responde a la oferta: el orden de las rutas, el turno de noche, la carretilla y la fecha de incorporación. La prueba «ningún error de dirección registrado» habla directamente a un encargado de almacén.
Nada resume la trayectoria de Ale, porque el CV ya lo hace. La carta se queda solo con lo que da ganas de llamar.
Ejemplo 2: un puesto con responsabilidad y cinco años de experiencia
Mar lleva cinco años en compras en un distribuidor de materiales de construcción y responde a la oferta de responsable de compras de una empresa de Zaragoza.
Por qué funciona esta carta
En un puesto con responsabilidad, la brevedad se convierte en prueba de criterio. Mar retoma las cifras de la propia oferta, el número de proveedores y la negociación anual, y añade lo que más mira un director de operaciones: el ahorro y el cambio de sistema sin interrupciones.
El traslado y el preaviso caben en una frase, y así se evitan dos preguntas antes de la entrevista.
Ejemplo 3: un primer empleo
Ona termina bachillerato y responde a una oferta de atención al visitante en un palacio abierto al público en verano, cerca de Valladolid.
Por qué funciona esta carta
Tener un primer empleo no significa carecer de pruebas. En dos veranos de recepción de camping, Ona encuentra las mismas tareas que pide la oferta, la atención, el cobro y los idiomas, y las cita en el mismo orden.
La carta no se disculpa por ser un primer empleo: lo dice en una frase y pasa a la disponibilidad, incluidos los fines de semana, que pesan mucho en un lugar turístico.
Por qué un ejemplo no basta
Una carta corta no deja sitio para el relleno, así que cada frase tiene que salir de la oferta y de tu trayectoria. Copiada, la carta de Mar sigue hablando de 140 proveedores, de la negociación anual y de un ahorro del 4 %. Enviada para otra oferta, falla ya en la segunda línea.
Adaptar una carta corta consiste en elegir la tarea correcta de la oferta y, después, la prueba de tu trayectoria que mejor la responde. En una carta de 150 palabras, esas dos decisiones hacen casi todo el trabajo.
Eso hace nuestro generador de cartas de presentación: parte de tu CV y de la oferta que pegues, y redacta una carta para esa oferta, que después puedes acortar.
Tu carta, escrita para la oferta que te interesa
Crea una cuenta gratuita, sube tu CV, responde a unas preguntas sobre lo que buscas y pega la oferta: redactamos la carta a partir de tu trayectoria y de lo que pide la empresa. En tu primera candidatura, la carta de presentación es gratis, descarga incluida.
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Qué se puede cortar
Para acortar una carta, empieza por lo que quien lee ya sabe o no puede comprobar. El recorrido de tu trayectoria año por año ya está en el CV. Las cualidades sin ejemplo («responsable», «dinámico», «proactivo») no aportan nada. Las fórmulas como «Con motivo de la oferta publicada en…» y los párrafos sobre la historia de la empresa también pueden salir.
Qué no se debe cortar nunca
Tres elementos se quedan, incluso en la carta más corta. La tarea de la oferta que te concierne, citada con sus palabras. Una prueba, solo una, de que sabes hacer ese trabajo, con una cifra si la tienes. Tu disponibilidad: la fecha en que puedes empezar, el preaviso si lo hay y que estás de acuerdo con una entrevista.
¿Una carta sencilla para cualquier empleo?
La estructura de tres párrafos sirve para cualquier puesto, desde un puesto de almacén hasta uno de compras, como muestran los ejemplos. El contenido cambia con cada oferta. Una carta idéntica enviada a todas partes se reconoce enseguida y pierde la ventaja de una carta corta: que se lea entera. Para una carta más completa, consulta nuestros ejemplos de carta de presentación y, si estás empezando, nuestra guía sobre la carta de presentación sin experiencia.
