Mejores prácticas para la carta de presentación: la guía completa

Por Personal Job Coach team

Los consejos sobre cartas de presentación que circulan online suelen repetir las mismas ideas genéricas: sé conciso, muestra entusiasmo, revisa bien el texto. Todo cierto, y nada de eso explica por qué algunas cartas se leen enteras y la mayoría se hojean durante diez segundos antes de dejarlas a un lado. La diferencia está en un puñado de buenas prácticas que la mayoría de los candidatos conoce en teoría pero no aplica en la práctica, casi siempre porque requieren más esfuerzo que rellenar una plantilla.

La estructura de buenas prácticas de un vistazo

  • Una página, sin excepciones, sea cual sea tu nivel de experiencia
  • Tres o cuatro párrafos cortos, cada uno con una única función
  • Una frase de apertura que solo podría aplicarse a esta empresa y este puesto
  • Al menos un ejemplo concreto y cuantificado en lugar de una afirmación general
  • Una frase de cierre que invite al siguiente paso en lugar de quedarse a medias

Cada práctica de las siguientes secciones desarrolla uno de estos cinco puntos.

Investiga antes de escribir una sola frase

Una carta de presentación escrita sin investigación previa se nota como tal, por bien hilada que esté la redacción. Antes de abrir un documento en blanco, dedica diez minutos a revisar las noticias recientes de la empresa, su posicionamiento de producto o servicio, y cualquier detalle de la oferta que se repita más de una vez. Buscas uno o dos detalles lo bastante específicos como para que el primer párrafo no pudiera reutilizarse para otra empresa, no una prueba de que has hecho los deberes.

Adapta el tono a la empresa

Una carta de presentación para un bufete de abogados y una carta para un estudio de diseño no deberían sonar igual, aunque el contenido de fondo, tu experiencia y tu encaje con el puesto, sea similar. Lee el propio texto de la web de la empresa y el lenguaje de la oferta antes de decidir cuánto de formal o cercano debe ser tu tono. Si su página de empleo usa un lenguaje directo y frases cortas, reflejar ligeramente ese registro indica que has prestado atención. Si es formal y estructurada, una carta demasiado informal genera fricción en lugar de cercanía.

Cuantifica tu impacto sin exagerar

La buena práctica es incluir un dato o un resultado concreto por párrafo, no una lista de superlativos. "Reduje el tiempo de incorporación en un 40 por ciento para un equipo de doce personas" aporta más que "excelente mejorando procesos." Si no tienes un dato para un logro concreto, describe el alcance, como el tamaño del equipo, el presupuesto, o los plazos, en lugar de recurrir a un adjetivo para rellenar el hueco.

Buenas prácticas de formato

Si tu carta de presentación se sube como archivo en lugar de pegarse en un campo de texto, puede pasar por el mismo sistema de seguimiento de candidatos que tu curriculum. Evita tablas, cuadros de texto, encabezados y tipografías poco habituales por la misma razón que las evitarías en un curriculum: los fallos de lectura son frecuentes y silenciosos, lo que significa que nunca sabrás que el formato fue la causa del problema. Párrafos sencillos, una tipografía estándar, y un encabezado simple con tu nombre y datos de contacto son suficientes.

Longitud según el nivel de experiencia

La regla de una página se mantiene en cualquier nivel, pero cómo aprovechas esa página cambia. Los candidatos que empiezan su carrera deberían dedicar más espacio a un único ejemplo bien elegido y menos al alcance, porque el alcance es naturalmente limitado. Los perfiles senior pueden dedicar una frase o dos al contexto estratégico, la escala de lo que gestionaron, sin necesitar más espacio, porque una página sigue teniendo sitio de sobra para ese detalle si la carta está bien ajustada.

El seguimiento posterior

La buena práctica tras enviar una carta de presentación es esperar el plazo indicado en la oferta, o dos semanas si no se especifica ninguno, antes de enviar un único correo de seguimiento educado. Mantenlo en dos o tres frases: reitera tu interés, pregunta si hay alguna novedad, y ofrécete a aportar lo que haga falta. Un seguimiento es buena práctica. Más de uno empieza a jugar en tu contra.

Los errores que hacen que se ignore una carta

Reutilizar la misma carta en todas las candidaturas y cambiar solo el nombre de la empresa es el error más común, y los reclutadores que leen cientos de estas cartas lo detectan en una o dos frases. Repetir el curriculum en lugar de aportar algo nuevo es el segundo error más habitual. Hablar de lo que esperas obtener del puesto en lugar de lo que aportarías se lee como centrado en uno mismo justo en el momento en que intentas defender tu candidatura. Y una frase de cierre que simplemente se apaga, sin un siguiente paso concreto, desaprovecha el impulso que el resto de la carta había construido.

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