Cómo pedir feedback después de una entrevista
La mayoría de las personas a las que rechazan después de una entrevista pasan directamente a la siguiente candidatura sin preguntar por qué. Es comprensible, un rechazo no da muchas ganas de pedir más información. Pero saltarse ese paso significa renunciar a lo único que esa entrevista todavía puede ofrecer: un feedback concreto y útil sobre cómo fue el proceso.
Cuándo pedirlo
Pide el feedback poco después del rechazo, idealmente en el plazo de uno o dos días, mientras la entrevista sigue reciente para la persona que la llevó a cabo. Responde directamente al correo de rechazo en lugar de abrir un mensaje nuevo: así evitas que el reclutador o la persona responsable de la selección tenga que buscar el contexto, y facilitas que tu petición reciba respuesta. Esperar varias semanas y luego preguntar por las razones exactas del rechazo casi nunca funciona, porque para entonces esa persona ya está centrada en otras candidaturas y los detalles se han desdibujado, incluso para ella.
Cómo pedirlo para facilitar un sí
La petición que recibe respuesta es breve, concreta y exige poco esfuerzo a quien la lee. Una pregunta abierta como "por qué no siguió adelante mi candidatura" obliga a construir una explicación desde cero, algo que pocas personas hacen por una candidatura que ya han descartado. Una versión más concreta funciona mejor: "Si tienes un momento, agradecería un punto concreto en el que centrarme para próximas entrevistas." Es una petición que se puede responder en dos frases sin pensarlo demasiado, y transmite que la intención es mejorar, no cuestionar la decisión.
Mantén un tono agradecido en lugar de dolido, aunque la decepción sea real. Un mensaje que suena a queja, o que pone en duda la decisión, tiene más probabilidades de quedar sin respuesta o de recibir una respuesta a la defensiva. Agradece primero el tiempo dedicado y después haz la pregunta.
Qué tasa de respuesta y qué nivel de detalle esperar
Ajusta tus expectativas a la realidad. Muchos reclutadores y responsables de selección no van a responder a una petición de feedback, no por descortesía, sino porque un feedback detallado supone un riesgo legal y de reputación para la empresa, y responder exige un tiempo que tienen pocos incentivos para dedicar a una candidatura que ya han descartado. De quienes sí responden, una buena parte da algo cercano a una fórmula estándar: una frase sobre haber avanzado con un perfil más ajustado al puesto. Esa es una respuesta real. Simplemente no es concreta.
De vez en cuando, y por eso merece la pena enviar la petición, la respuesta es específica: un comentario sobre respuestas técnicas sólidas pero ejemplos demasiado abstractos, o sobre otro perfil que tenía una experiencia concreta que faltaba en el tuyo. Conseguir un dato útil de vez en cuando, a lo largo de varias peticiones de feedback, es un resultado realista, no decepcionante.
Qué hacer con un feedback vago
Si la respuesta que recibes es genérica, del tipo "elegimos a alguien con más experiencia" o "el equipo prefirió otro perfil", puedes profundizar una vez, con cuidado, pero sin ir más allá. Una respuesta razonable por tu parte: "Gracias, es útil. ¿Había alguna habilidad o tipo de experiencia concreta que marcara la diferencia, para saber en qué priorizar?" Esto pide un nivel más de detalle sin exigir que se justifique la decisión. Si la respuesta a eso sigue siendo vaga, o si no llega ninguna respuesta, trata la primera como definitiva. Pedir precisiones de forma repetida transmite que estás cuestionando la decisión en lugar de aprender de ella, y esa no es la impresión que conviene dejar, sobre todo en una empresa a la que podrías volver a postular.
Cómo estructurar el correo
No hace falta un guion completo, pero la petición funciona mejor en cuatro partes breves: un agradecimiento por el tiempo dedicado y la oportunidad de la entrevista, una frase que aclare que la petición busca mejorar y no discutir la decisión, la pregunta concreta y de bajo esfuerzo en sí, y un cierre breve y cordial. El mensaje completo debería caber en cuatro o cinco frases. Más allá de eso, empieza a sonar como un alegato para reconsiderar la decisión en lugar de una petición de feedback.
Si no llega ninguna respuesta
Si no llega nada, acéptalo y dirige tu energía a otra parte. El silencio tras una primera petición es habitual, y no indica nada más que la forma en que esa empresa concreta trata a las candidaturas rechazadas. Enviar un segundo o tercer mensaje rara vez cambia el resultado. Sobre todo, cuesta un tiempo que rinde más en la siguiente candidatura. Pide una vez, acepta lo que llegue, y pon la energía en lo que sigue en tu búsqueda.
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