Cómo pedir una referencia profesional

Por Personal Job Coach team

La mayoría de los candidatos esperan al último momento para buscar referencias, contactando con alguien a quien no han visto en dos años justo antes de recibir una oferta. Si se hace con anticipación y con una buena preparación, el proceso es sencillo para todos.

Quién vale como referencia

Una buena referencia es alguien que ha visto tu trabajo directamente y puede hablar de él con ejemplos concretos. Un antiguo responsable directo es la opción más habitual, pero también sirven un compañero sénior con quien hayas colaborado estrechamente, un cliente con quien hayas tenido una relación continuada, o un tutor académico si estás al inicio de tu carrera. Lo que tienen en común es un conocimiento directo y de primera mano de lo que haces y cómo lo haces.

Amigos y familiares no cuentan. Si una referencia podría ser tibia porque la relación terminó mal o simplemente perdiste el contacto, es perfectamente válido remontarte más atrás en tu trayectoria o elegir a alguien de otro contexto. No tienes que justificar tu elección ante nadie.

Cuándo hacer la petición

El momento adecuado es cuando empiezas a enviar candidaturas en serio, no cuando ya estás en la fase final y el responsable de selección necesita un nombre para el día siguiente. Anticiparte le da a tu referencia tiempo para responder con calma, y evita que tengas que enviar un mensaje urgente a alguien en medio de su jornada.

Si estás en búsqueda activa, contacta con dos o tres personas desde el principio para tener opciones. Las circunstancias cambian: alguien puede estar de baja, en plena transición profesional o simplemente con poca disponibilidad para responder rápido.

Cómo formular la petición

Sé breve. Un mensaje corto explicando que estás buscando un nuevo puesto, que valorarías su apoyo y que querías consultarle antes de dar su nombre es todo lo que necesitas. Dale una salida real: algo como "entiendo perfectamente si ahora no es buen momento" elimina la presión social y, paradójicamente, facilita que digan que sí.

No lo conviertas en algo complicado. Un mensaje largo pidiéndole que recuerde proyectos concretos antes incluso de haber aceptado echará para atrás a la mayoría de las personas. La petición debe ser simple; el briefing viene después.

Qué contarles una vez que aceptan

Cuando alguien acepta, dale suficiente contexto para ser útil sin abrumarlo. Cuéntale el tipo de puesto al que aspiras, una o dos competencias que te gustaría que mencionase si surge naturalmente, y un breve recordatorio de algo relevante que hicisteis juntos. Unas pocas frases suelen ser suficientes.

También conviene aclarar el formato que usará la empresa. Algunas contactan a las referencias por teléfono, otras piden una declaración escrita, y otras solo verifican fechas de empleo. Si lo sabes, compártelo para que tu referencia no se lleve una sorpresa.

Una vez que el proceso está en marcha

Mantén informadas a tus referencias sobre cómo avanza el proceso de selección. Un mensaje rápido diciéndoles que estás en la fase final evita que les llame un número desconocido sin previo aviso. También les da la oportunidad de anticipar cualquier problema de disponibilidad.

Algunos procesos piden referencias desde el principio, antes de que haya ninguna oferta formal. Otros solo lo hacen después de un acuerdo verbal. En cualquier caso, tu referencia merece saber aproximadamente en qué punto se encuentra el proceso para poder responder con rapidez cuando la contacten.

Errores habituales que conviene evitar

El más frecuente es contactar con alguien sin haber retomado el contacto antes, confiando en que te recuerde lo suficientemente bien como para decir algo útil. Un mensaje breve para reconectar antes de la petición formal cambia completamente la dinámica. No hace falta que sea elaborado: un "hace tiempo que no hablamos, espero que estés bien" antes de la petición es mucho mejor que ir directo al grano sin ningún contexto previo.

No preparar a tu referencia es el otro error clásico. Una recomendación dada sin contexto tiende a ser vaga y genérica, lo cual no te ayuda a destacar. Incluso un mensaje corto con el contexto relevante hace que la respuesta sea más específica y más útil para quien tiene que tomar una decisión.

Cuando no estás seguro de que la referencia será positiva

Si tienes alguna razón para pensar que un antiguo empleador podría dar una opinión neutra o negativa, no lo uses. No tienes ninguna obligación de incluir a alguien que te genera dudas, y los responsables de selección rara vez preguntan por qué has elegido a unas personas y no a otras. Alguien de una etapa anterior de tu carrera que conocía bien tu trabajo es una opción completamente válida, y a menudo más sólida que un responsable reciente con quien las cosas no fueron bien.

Da el siguiente paso

El Seguimiento de candidaturas reúne todas tus solicitudes en un solo lugar, incluidas las notas sobre tus referencias y cuándo las pediste. Añade un puesto y organiza tu búsqueda.

Probar la herramienta

Disponible en otros idiomas